
Quería escribirles porque estamos en temporada de mazorcas y es un buen momento para hacer las arepas de choclo.
Confieso que padezco de cierta obsesión por las arepas. Es como un afán por probar las originales, las de verdad verdad, mezclada con la nostalgia de que están en vía de extinción. Es que, a pesar de ser las arepas algo tan nuestro, no es fácil encontrarlas 100% naturales hoy en día. Dada la rapidez con que se fermenta el maíz, las arepas han sido blanco favorito de los conservantes. Si las encuentra refrigeradas, lo mas probable es que contengan su pócima de la eterna juventud. De lo contrario, se fermentarían en unos pocos días. Por otro lado, he probado unas tan amarillas, que delatan el N˚5 con el que han sido pintadas. Otras, tan dulces y esponjosas, que bien podrían servirse de postre. Afortunadamente, quedan algunos lugares en donde todavía se puede encontrar una arepa como Dios manda.















