En estos días de frío y de lluvia, las defensas de nuestro organismo se ven amenazadas y prosperan las gripas. Nada mejor que una sopa de pollo, ya sea para prevenir la enfermedad o para superar más rápido el malestar y la congestión.
Esta sopa, a más de ser una comida completa y deliciosa, tiene todo para ayudarnos a recuperar el equilibrio perdido. Jengibre, que produce calor en el cuerpo; ajo, que proporciona su legendario poder antiviral y antibacterial; proteínas, que nos sostienen; arroz blanco, de fácil digestión para que el cuerpo concentre sus energías en recuperarse; miso, con bacterias beneficiosas que ayudan a que el sistema inmunológico se fortalezca; y limón, cargado de vitamina C y de efecto antibiótico.


