
Me encantan las mermeladas. Hacerlas es un súper plan, se ven lindas en sus frascos, saben delicioso, pero, la mayoría de las mermeladas me dejan al borde de un coma diabético.
Las mermeladas son hechas con frutas y azúcar blanca en una relación de 1 a 1, es decir, el mismo peso de fruta que de azúcar, esta relación puede variar. Deliciosas, insisto, pero como necesito de mi sano juicio después del desayuno y el exceso de azúcar me deja en las nubes, trato de evitarlas.
